Wanda Becher
2 de mayo del 2025

¿Sabías que cuidarte es tambien saber lo que usas?
En este artículo te voy a contar como podes verificar todas tus joyas para evitar dañarte o dañarlas. ¿Empezamos?
- Introducción: ¿Por qué es importante reconocer los metales en bisutería?
- Color, brillo y peso: pistas a simple vista
- Reacciones al agua, sudor y vinagre: cómo responden los metales
- Conclusión: Conocer lo que llevás puesto te empodera
Introducción
La bisutería es una opción popular para quienes desean lucir accesorios llamativos sin invertir grandes sumas de dinero. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro… ni plata. Muchas piezas están hechas de metales económicos o aleaciones que pueden afectar la piel, oxidarse rápidamente o simplemente perder su brillo original tras unos pocos usos.
Por eso, reconocer qué tipo de metal estás usando no solo es una cuestión de calidad, sino también de salud y durabilidad. Algunas personas son alérgicas al níquel, por ejemplo, mientras que otras buscan evitar el cobre porque mancha la piel. Además, conocer el material te puede ayudar a entender cómo cuidar la joya, cuánto tiempo te va a durar y si vale la pena conservarla o no. Afortunadamente, existen trucos caseros simples que te permiten identificar metales comunes como el latón, el níquel o el cobre, sin necesidad de ser un experto ni contar con equipamiento profesional. En este post vamos a ver cómo el color, el peso, la reacción al agua y hasta el contacto con tu sudor pueden darte pistas muy claras sobre qué tipo de aleación estás usando.
Color, brillo y peso: pistas a simple vista
La primera forma de identificar un metal es usar lo más accesible que tenemos: nuestros sentidos. Observar bien el color, el tipo de brillo y sentir el peso de la pieza puede darte información valiosa:
- Latón: Tiene un color que varía entre el dorado brillante y un tono más amarillento opaco. Con el tiempo, puede oscurecerse o volverse verdoso. Al ser una aleación de cobre y zinc, su peso es ligeramente mayor que el del aluminio o metales huecos.
- Cobre: Se distingue por su color rojizo o anaranjado. Es un metal más pesado que la mayoría de los utilizados en bisutería y suele oscurecerse con el tiempo. Muchas veces se lo utiliza en joyería bohemia o artesanal.
- Níquel: Tiene un tono plateado apagado, menos brillante que la plata, con una apariencia un poco grisácea. Es bastante liviano y suele encontrarse en cierres de collares, pulseras o aros.
Un buen truco es comparar una pieza de bisutería con una joya que sepas con certeza de qué material es. Por ejemplo, si tenés una cadena de plata auténtica, ponela al lado de una cadena sospechosa y observá las diferencias en brillo y tono.
También podés prestar atención al desgaste: muchas piezas de bisutería están chapadas o pintadas, y al frotarse con la piel o el roce diario, revelan el color real del metal base debajo de la capa exterior.
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Reacciones al agua, sudor y vinagre: cómo responden los metales
Una forma muy reveladora de distinguir metales en bisutería es observar cómo reaccionan al contacto con el ambiente o con sustancias simples como el vinagre. Estas pruebas caseras son seguras si se hacen con cuidado y no suelen dañar la pieza si no se prolongan.
Prueba del sudor o el agua:
- El cobre tiende a oxidarse rápidamente al contacto con el sudor, dejando manchas verdes o marrones en la piel o en la propia pieza.
- El latón también puede dejar marcas, pero es un poco más resistente. Con el tiempo, sin embargo, desarrolla una pátina verdosa.
- El níquel, aunque más resistente al agua, puede causar irritaciones o reacciones alérgicas en personas sensibles, especialmente en aros o colgantes.
Prueba del vinagre blanco: Colocá una gota de vinagre blanco sobre la joya (mejor si es en una zona poco visible) y esperá unos minutos.
- Si la superficie comienza a oscurecerse, especialmente con tonos rojizos o verdosos, probablemente estés frente a cobre o latón.
- El níquel suele resistir esta prueba sin cambios visibles, pero puede comenzar a descascararse si está recubierto.
Otra señal clave es el olor metálico: si notás que la joya tiene un olor fuerte, sobre todo después de usarla un rato, es muy probable que sea cobre o una aleación económica sin protección superficial.
Estas señales no son infalibles, pero combinadas entre sí te permiten sacar conclusiones bastante acertadas sin recurrir a análisis costosos.
Conclusión: Conocer lo que llevás puesto te empodera
Identificar los metales que forman parte de tu bisutería puede parecer un detalle menor, pero es mucho más importante de lo que parece. Desde evitar reacciones alérgicas hasta elegir piezas duraderas y seguras, conocer los materiales te da poder sobre lo que consumís y usás a diario.
Los métodos caseros como observar el color, analizar el peso, hacer pruebas con agua o vinagre, e incluso notar cómo reacciona la joya al contacto con tu piel, te ofrecen información suficiente para tomar decisiones inteligentes.
En Valkyrie Joyas, apostamos por la transparencia en los materiales y el diseño de piezas que podés usar con confianza. Porque creemos que cada joya debe acompañarte, no complicarte. Si tenés dudas sobre alguna joya que tengas en casa, ¡podés escribirnos y te ayudamos a identificarla!

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Publicado originalmente el 2 de mayo de 2025.

Escrito por Wanda Becher
Revisado por Matias Colloso

